cultura
El eNTORNO DE LA COSTA BLANCA
La Costa Blanca debe su nombre al característico color blanco de sus casas, especialmente en los pueblos costeros. Esta tradición, arraigada desde hace siglos, tiene una doble función. Por un lado, el encalado de las fachadas con cal viva crea un marcado contraste con el intenso azul del mar Mediterráneo, ofreciendo una imagen visualmente impactante. Por otro lado, la cal posee propiedades térmicas que ayudan a mantener las viviendas frescas durante el verano y cálidas en invierno, convirtiéndose en un elemento clave para el confort de sus habitantes en un clima tan cambiante.